¿Cómo se están reinventando los medios offline?

niño mirando pantallas publicitarias en edificios

Desde el momento en que internet irrumpió en nuestras vidas, pocos imaginaban hasta qué punto lo cambiaría todo. La revolución digital y tecnológica ha transformado todos los ámbitos de nuestra existencia y todos los sectores productivos. Ahora consumimos, nos informamos, nos comunicamos y nos relacionamos de manera completamente distinta.

Si lo piensas bien, el acceso a la información está al alcance de un clic a través de nuestros dispositivos móviles, que consultamos en cualquier momento y lugar. También ha cambiado la forma en que consumimos contenido: el usuario es multicanal y exige una experiencia omnicanal. Además, han surgido nuevas maneras de contar historias y generar contenido que conecta mejor con el público objetivo. Por ello, los medios tradicionales, también llamados offline, están en un proceso acelerado de transformación y adaptación constante, obligados a evolucionar rápidamente y a fomentar una formación continua.

Precisamente, cuando hablamos de revolución digital o era de la información, la primera industria que se nos viene a la cabeza es la de los medios de comunicación; siendo quizá la que más ha sido impactada por esta nueva realidad. Una realidad que les ha forzado a reinventarse y actualizarse para sobrevivir, sí o sí.

En un panorama donde los medios digitales ganan cada vez más terreno, surge la pregunta: ¿desaparecerán los medios offline algún día? ¿Cómo están evolucionando para adaptarse a esta nueva realidad?

Para responder a estas cuestiones, conversamos con Raquel López Castro, responsable de Servicios al Cliente Galicia en la agencia AVANTE Evolumedia, quien visitó IFFE como docente del Máster en Estrategia Digital, Marketing & eCommerce. Raquel nos explicó que, a pesar del auge digital, los medios tradicionales siguen teniendo un papel clave en las estrategias de marketing y publicidad. De hecho, según los últimos datos del EGM, la televisión sigue siendo el medio con mayor penetración en España.

Eso sí, la transformación de estos medios es inevitable y necesaria. Las nuevas tecnologías ofrecen múltiples beneficios tanto a los medios como a los anunciantes, especialmente en términos de medición y obtención de datos sobre la audiencia. Gracias a esta información, los medios pueden conocer mejor a su público, segmentarlo con mayor precisión y optimizar las campañas publicitarias. «Un medio depende de su audiencia para sobrevivir y prosperar», afirmó Raquel, quien destacó la importancia de analizar qué es más efectivo para cada segmento y medir constantemente los resultados.

En este contexto, hemos visto cómo los medios offline han evolucionado con la tecnología: desde la Smart TV hasta la prensa y revistas digitales, pasando por los populares podcasts, que han revitalizado el formato radiofónico. Todos estos cambios permiten obtener datos valiosos sobre el usuario y mejorar la personalización del contenido.

Por otro lado, esta revolución también está influyendo y afectando en otros aspectos

Otro aspecto clave de esta revolución es la aparición de nuevas formas de publicidad que aprovechan los avances tecnológicos para conectar mejor con el público. Un ejemplo destacado es el «Digital Out of Home», una evolución de los tradicionales mupis, carteles o vallas publicitarias. Utilizando la geolocalización de los dispositivos móviles, esta tecnología permite identificar distintos tipos de audiencias y mostrarles anuncios personalizados en pantallas digitales. Un caso práctico son los autobuses, que desde hace años incorporan pantallas en su interior para impactar a pasajeros según las rutas y zonas que recorren.

Hoy en día, una estrategia digital no tiene sentido sin el apoyo de la parte offline y viceversa.

La clave del éxito radica en la integración de ambos mundos. Como bien explicó Raquel, «el verdadero valor y empaque se encuentran en la combinación de medios digitales y tradicionales». Solo así podemos garantizar que nuestro mensaje llegue a la audiencia correcta, en el momento adecuado y a través del canal más efectivo.