Cuando pensamos en personas que tienen éxito profesional, hay un factor común en ellas: no solo son buenas en lo que hacen, sino que también saben demostrarlo. Y es que vivimos en una época donde el ámbito laboral es cada vez más competitivo y además de tener talento o experiencia, es necesario destacar y marcar la diferencia. Desarrollar tu marca personal puede ayudarte a mejorar tu empleabilidad.
Te explicamos más sobre qué es, cómo crearla y por qué es tan importante tener una marca personal cuidada y auténtica.
Qué es la marca personal
No es fácil tener un concepto único de marca personal porque se puede entender de muchas formas. La marca personal es básicamente una carta de presentación o un escaparate, es la percepción que los demás tienen de ti a nivel profesional. Es decir, lo que transmites con tu forma de comunicar, trabajar, compartir contenido o relacionarte, y esto puede ser en persona pero principalmente es en el entorno digital, como explican desde Fundación Addeco.
La marca personal es la impresión que dejas después de una entrevista o una reunión, es lo que los demás piensan de ti cuando escuchan tu nombre, o que al ver una publicación, un post o un reel, pueden identificar que es tuyo.
Siempre teniendo en cuenta que crear una marca personal no es crear un personaje. Por el contrario, es potenciar quién eres y tu esencia. Es demostrar de forma clara y coherente qué haces bien y qué te hace diferente. Es decir, cuáles son las características únicas que posees.
¿Por qué necesitas una marca personal?
Hoy en día, la competencia laboral es muy alta. Según datos de El Mundo de marzo de 2024, cuatro de cada diez personas en España cuentan con una titulación superior (FP o carrera). Esto da como resultado un mercado altamente competitivo en el que muchas personas tienen los mismos conocimientos y habilidades. ¿Cómo destacar cuando el nivel es tan alto? La marca personal ayuda a que otras personas sepan quién eres y, sobre todo, qué se te da bien hacer.
Además, desarrollar correctamente la marca personal es una muestra tangible de varias soft skills, altamente valoradas en la actualidad. Por ejemplo, demuestra gestión del tiempo, porque requiere planificación y constancia; refleja comunicación efectiva, al transmitir de forma clara tu propuesta de valor; e incluso muestra capacidad de adaptación, ya que implica actualización constante y evolucionar en el sector.
Tener una marca personal es importante no solo porque te diferencia, sino también porque te posiciona. A ojos de reclutadores y personal de recursos humanos, te conviertes en una opción visible, creíble y que tiene valor añadido. Y no solamente te puede ayudar a encontrar empleo, también es útil si quieres hacer colaboraciones o simplemente convertirte en un referente en el sector. Y por qué no, también para hacer networking.

Cómo crear una marca personal paso a paso
De alguna forma u otra, todas las personas tenemos una marca personal. Solamente que podemos trabajar en ella o no. Para crear una marca personal, ya sea para LinkedIn o cualquier otra red social, es importante hacerlo desde una estrategia. Este es el paso a paso a seguir:
1| Evalúate
Antes de empezar a publicar diariamente y saturar las redes sociales, es mejor parar un momento y mirar hacia adentro. Pregúntate:
- ¿Qué se me da bien?
- ¿Qué disfruto haciendo?
- ¿Qué problemas sé resolver?
- ¿Qué valores quiero transmitir?
Para esto, es necesario olvidar el postureo. Porque si construyes tu marca sobre algo que no eres, se nota. Y no funciona.
2| Encuentra tu público
Es imposible gustarle a todo el mundo, e intentarlo no es saludable a nivel mental. Define cuál es tu público objetivo ¿reclutadores, empresas, clientes, colegas? Es decir, ¿quién necesita saber lo que haces?
Cuanto más definido esté tu público, más fácil será crear mensajes que conecten.
3| Define tu propuesta de valor
Una vez que has definido quién eres y qué ofreces, es necesario definir cuál será el mensaje principal. Es decir, qué aportas tú que no puede aportar cualquier otra persona con el mismo perfil. Esto es lo que te va a diferenciar y hay que saber cómo comunicarlo efectivamente.
4| Cuida tu presencia online
Con una marca personal queremos comunicar algo. Y qué mejor herramienta que las redes sociales, que literalmente están ideadas para ese fin. Aquí es muy importante ser coherente y estar alineado en una misma idea: fotos, biografía, experiencia, contenido… todo debe hablar en la misma dirección. Especial atención a LinkedIn, donde una gran parte de las conexiones profesionales ocurre hoy en día.
Además, no olvides escuchar y conversar. La marca personal no se construye solo hablando, sino también interactuando.
5| Comparte contenido de valor
No basta con estar presente, hay que aportar algo (y no solamente repetir lo que dicen los demás). Si estás desarrollando una marca personal, es porque has definido muy bien qué puedes aportar, principalmente desde la experiencia. Usa esos aprendizajes, experiencias y reflexiones únicas y compártelas con otras personas. No solamente genera confianza en las personas que te ven, sino que también te posiciona como referente en ese sector.
Eso sí, no te obsesiones con el «yo» constante. Aunque sea tu marca, intenta aportar valor a otros más allá de hablar de ti.
6| Sé constante
La marca personal no es estática. Y es que no basta con crear unos cuantos reels y que con el tiempo caigan en el olvido. Hace falta tener una buena estrategia y un cronograma de publicación para nutrir constantemente tu perfil. Y aunque tengamos una esencia particular, no podemos olvidar las tendencias. Pero con esto no es necesario hacer vídeos haciendo el baile que es trend, sino aportar valor, ser constante y tener una voz reconocible.
Errores comunes al construir tu marca personal
Como ya mencionamos, no hay un único método para construir una marca personal. Cada persona puede plantear la estrategia que más considere acorde a sus objetivos. Sin embargo, sí que hay algunos errores comunes en los que puedes caer al construir tu marca personal.
Querer gustar a todo el mundo |▸ Es imposible. No puedes evitar que otras personas critiquen lo que haces o incluso recibir comentarios negativos.
No ser constante |▸ Hay que conseguir el equilibrio entre no saturar a las personas que te siguen, pero ser constante con el contenido que publicas.
Copiar a otros |▸ Dice una frase célebre que “no hay nada nuevo bajo el sol”. Y ciertamente hoy en día es difícil conseguir algo que no se haya hecho ya. Pero no es lo mismo inspirarse en otra persona, que copiarla. Busca tu propio enfoque.
No medir resultados |▸ Si no sabes qué está funcionando, no puedes mejorar. Observa qué tipos de publicaciones (y en qué horarios) tiene más impacto y ajusta tu estrategia.
Ten en cuenta que no hay una forma única de trabajar en una marca personal, ya que el estilo estará relacionado a cada persona. Más allá de LinkedIn, puedes trabajar tu marca personal en Instagram, Twitter/X o incluso TikTok, dependiendo de tu sector. Lo importante no es estar en todas, sino estar bien en las que elijas.

Cómo saber si tu marca personal está funcionando
Una marca personal no se crea de un día para otro. Hay que invertir tiempo y esfuerzo para ver resultados a mediano-largo plazo. Sin embargo, hay algunas señales que pueden indicar que vas por el buen camino:
- Te llegan oportunidades laborales o de colaboración sin buscarlas activamente.
- Tu red de contactos crece de forma natural.
- Te perciben como referente de un tema o sector.
- Las personas asocian tu nombre a ciertos valores o contenido.
- Tu perfil de LinkedIn (o la red social que estés trabajando) recibe comentarios de calidad.
¿Qué es el branding personal?
Los conceptos de marca personal y branding personal están muy relacionados, sin embargo, tienen sus diferencias. La marca personal es el resultado de cómo las demás personas te ven, mientras que el personal branding es el proceso de gestionar tu marca personal como si fueras una marca profesional. Y esto no significa que tengas que convertirte en un producto, sino en aplicar algunas estrategias del mundo del marketing a tu desarrollo profesional.
Si estás empezando a construir tu marca personal, es muy importante tener paciencia. No hace falta tenerlo todo claro desde el principio (a veces la duda puede paralizar o retrasar el proceso), pero sí tener claro que nadie va a contar tu historia mejor que tú. Empieza con las ideas que tienes hoy y ve haciendo ajustes sobre la marcha. Sobre todo, no subestimes lo importante que es mostrarte tal y como eres.
